Enemigos en su Tierra Prometida
Siete espíritus que el enemigo usa para limitar al creyente, identificados a través de las siete naciones que Israel debía conquistar al entrar a la Tierra Prometida.
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Introducción
Base bíblica: Deuteronomio 7:1-6, Éxodo 23:23-30, Jueces 2:1-3
El pueblo de Israel enfrenta a 7 naciones cuando entra a la Tierra Prometida, que debe conquistar por completo según la orden de Dios, y que representan áreas de nuestra vida en la que el enemigo ataca y evita la manifestación de la Bendición. Ese ataque se da por espíritus que influyen en la vida de los creyentes y se pueden identificar por sus características y los efectos negativos que tienen en sus vidas.
Los mismos espíritus que operaban en estos pueblos siguen operando hoy en el mundo. En este estudio debemos entender que nuestro enemigo es espiritual, no humano. Atacamos los espíritus de maldad que influencian las acciones humanas, no a los seres humanos, a quienes amamos y vemos con la compasión de Cristo.
Es importante no caer en desesperación por querer conquistar todo el territorio de inmediato, sino buscar la revelación de Dios para avanzar constante y progresivamente en la conquista. Cada vez que Dios nos revela un área que debemos conquistar, tomamos la victoria por fe.
Conquistar nuestra tierra prometida es un proceso. El apóstol Pablo dice en Gálatas 6:8: "Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna."
Tenemos la necesidad de eliminar la presencia de esas influencias en nuestras vidas para ser totalmente libres y vivir en la plenitud de nuestra herencia, que es Cristo en nosotros.
1. Heteos — Miedo
Ataca las emociones y es responsable de las fobias, miedos, pesadillas, síndromes como el de persecución y otros. Son espíritus que se disfrazan del bien, pero que atormentan a las personas, causan depresión y potencialmente actitudes suicidas. Las emociones son las que mueven al ser humano a tomar acción. Buenas emociones, originadas en pensamientos de Dios, producen buenas acciones y viceversa.
Nuestra mente forma criterio a partir de aquello a lo que la exponemos con frecuencia. Las emociones sin control pueden gobernar nuestra vida. Dios no responde a los sentimientos, Dios responde a la fe.
2 Timoteo 1:7 — "Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio."
Hebreos 2:14-15 — "Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre."
1 Reyes 19:3-4 — "Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida... y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida." [Elías vio el peligro y permitió que el miedo a la muerte dominara sus emociones]
2. Gergeseos — Desprecia lo Espiritual
Este espíritu influye a las personas para que se enfoquen en el mundo material (temporal y pasajero) y desprecien el mundo espiritual (eterno). Tienen una mente terrenal o carnal que no puede percibir las actividades espirituales. Produce incredulidad en lo invisible. Encuentra tierra fértil en quienes son sumamente analíticos, racionales y que tienden a exaltar el intelecto. Viven limitados por su carne, se inhiben de conocer a Dios y creen que pueden vivir independientes del mundo espiritual.
2 Corintios 4:16-18 — "Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas."
1 Pedro 1:18-19 — "sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir... no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo."
Efesios 4:17-19 — "que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay."
3. Amorreos — Orgullo
Así como las montañas dominan y crean valles profundos, las personas bajo este espíritu buscan dominar a otros, practicando la autoexaltación y la dominación. Otra palabra hebrea que forma "Amorreo" es "Amar", que significa "decir" o "proclamar" — buscan que su nombre sea pronunciado, son buscadores de fama o popularidad.
Proverbios 16:18 — "Antes del quebrantamiento es la soberbia; Y antes de la caída la altivez de espíritu."
Proverbios 29:23 — "La soberbia del hombre le abate; Pero al humilde de espíritu sustenta la honra."
1 Pedro 5:5-7 — "Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros."
4. Cananeos — Lujuria
Este espíritu maligno fomenta los deseos carnales y terrenales de forma desmesurada y adictiva. Sodoma y Gomorra son mencionadas como ciudades de Canaán. Lujuria: deseo excesivo y desmesurado de placer — sexual y de cualquier otra cosa. El ser humano está diseñado para buscar placer, pero en un mundo corrupto aprendió a encontrar placer en acciones abominables. Los espíritus cananeos llevan a las personas, en última instancia, a dejarse controlar por completo por los placeres carnales. Somos libres de los deseos engañosos del mundo por la sangre de Cristo.
2 Pedro 1:4 — "por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia."
Tito 2:11-12 — "Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente."
1 Corintios 10:31 — "Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios."
5. Ferezeos — Inferioridad
Este espíritu provoca una visión limitada, haciendo que la persona se vea a sí misma como insignificante, lo que lleva a la pasividad, la pereza y la pobreza.
1 Samuel 9:21 — "Saúl respondió: ¿No soy yo hijo de Benjamín, de la más pequeña de las tribus de Israel? ¿Por qué, pues, me has dicho cosa semejante?"
Números 13:33 — "También vimos allí gigantes... y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos."
Gálatas 3:13-14 — "Cristo nos redimió de la maldición de la ley... para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles."
1 Pedro 2:9 — "Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios."
6. Heveos — Hedonismo
Similar a los ferezeos en cuanto a visión limitada, pero en lugar de limitarse a la inferioridad, se limita a vivir en busca del placer personal — hacer sólo su voluntad. El espíritu heveo impulsa a las personas a fijarse únicamente en las cosas que satisfagan sus deseos y que se acomoden a sus ideas, en lugar de buscar una vida de servicio y utilidad. Difiere del cananeo: mientras el cananeo es gobernado por un deseo desmedido (principalmente sexual), el heveo busca ser complaciente en todo.
Lucas 12:16-21 — "La heredad de un hombre rico había producido mucho... Y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados... Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma. Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios."
Apocalipsis 3:17-18 — "Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo."
1 Timoteo 6:17-19 — "A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas... Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos."
Mateo 20:27-28 — "el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir."
7. Jebuseos — Humillador
Este espíritu anima a segregar, crear clases sociales, pisotear y humillar para imponer su voluntad sobre las personas. Está detrás de las castas sociales y los grupos de interés que lesionan a las personas que no pertenecen al círculo. Estamos llamados a amarnos unos a otros y demostrarlo en el servicio. El valor de todos los que creen en Jesucristo es el mismo: la Sangre del Cordero.
Lucas 18:11-13 — "El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres... Mas el publicano, estando lejos, decía: Dios, sé propicio a mí, pecador."
Gálatas 2:6 — "Pero de los que tenían reputación de ser algo... a mí, pues, los de reputación nada nuevo me comunicaron." [Dios no hace acepción de personas]
Efesios 6:5-9 — "Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales... sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ese recibirá del Señor... para él no hay acepción de personas."